INVESTIGAMOS Y LOCALIZAMOS PRODUCTOS PARA TU BIENESTAR

Deconstruir la artitris para reconstruirnos

Hoy te vamos a hablar sobre la Artritis, una enfermedad que afecta tanto a hombres como a mujeres a partir de los 45 años. ¿Qué es? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Por qué se produce? Y sobre todo, ¿Como la podemos evitar? o, al menos, ¿Cómo minimizar sus efectos?

 

Nuestras articulaciones cuentan con un cartílago cuya función es protegerlas, permitir que se muevan de forma suave y absorber golpes cuando se ejerce presión sobre las ellas (por ejemplo, al correr). Cuando este cartílago se degrada, los huesos bajo el cartílago se dañan con el roce, lo que produce los síntomas de la artritis: dolor e inflamación articular, disminución del rango de movimiento de la articulación, enrojecimiento y calor de la piel alrededor de la articulación, y rigidez articular (especialmente por las mañanas).

La osteoartritis es el tipo más común. Se produce por el deterioro general de las articulaciones debido al envejecimiento, desgaste o ruptura de la articulación. Sin embargo, hay otros motivos posibles, por lo que deberá consultar siempre a su profesional sanitario antes de comenzar cualquier tratamiento. Estos motivos podrían incluir: enfermedades autoinmunitarias (el sistema inmunitario del cuerpo ataca por error al tejido sano), fracturas óseas, infecciones (bacterias o virus, las mas frecuentes), o cristales (como el ácido úrico o el dihidrato de pirofosfato cálcico), entre otros.

¿Cómo evitarla o minimizar sus efectos? El diagnóstico y tratamiento oportunos pueden ayudar a prevenir el daño articular. Si existen antecedentes familiares de artritis deberíamos informar a nuestro médico, aunque no tengamos dolor actualmente. Deberíamos acudir a nuestro profesional sanitario cuando el dolor articular persista por más de 3 días, tengamos un dolor articular agudo e inexplicable, la articulación afectada presente una inflamación significativa, tengamos dificultad para mover la articulación, la piel alrededor de la articulación esté enrojecida o caliente al tacto, tengamos fiebre o hayamos perdido peso de manera involuntaria.

 

En la mayoría de los casos, los profesionales sanitarios nos pedirán que realicemos algunos cambios en nuestro estilo de vida y alimentación para reducir el dolor, mejorar la función de la articulación y prevenir un daño mayor. Estos cambios podrían incluir, entre otros:

 

  • Dormir bien: Nos recuperaremos más rápidamente y evitaremos un recrudecimiento de la enfermedad si dormimos de 8 a 10 horas por la noche y, si es posible, echamos la siesta durante el día.
  • Movernos: Deberíamos evitar permanecer en la misma posición durante mucho tiempo.
  • Ser conscientes de nuestras posiciones o movimientos, evitando aquellos que ejerzan tensión adicional sobre las articulaciones adoloridas.
  • Facilitarnos la vida en el hogar y en el exterior: Por ejemplo, instalar apoyos para facilitar el movimiento en el baño o ayudarnos de un bastón, podría ayudarnos a disminuir el dolor en cadera, rodilla tobillos y pies.
  • Reducir el estrés: La meditación, el yoga o taichí podrían ayudarnos
  • Alimentarnos de manera saludable: Consumir frutas y verduras, especialmente aquellas con vitamina E (aceite de oliva o de girasol, cereales integrales, yema de huevo, frutas como el aguacate o la papaya, leche o mantequilla, hígado, frijoles, garbanzos, cacahuete, nueces o almendras, semillas de chía…). También nos ayudarán los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, tales como pescado de agua fría (como el salmón, la caballa y el arenque), el aceite de soja, las semillas de calabaza y las nueces de nogal.
  • Incluir en nuestra dieta un complemento alimenticio con colágeno que nos ayude a recuperar el cartílago desgastado de las articulaciones.
  • Evitar fumar y el consumo excesivo de alcohol.
  • Bajar de peso, si tiene sobrepeso. La pérdida de peso puede mejorar enormemente el dolor articular en las piernas y los pies.

 

También es posible que el profesional sanitario nos diseñe un programa de ejercicios adaptados a nuestro caso particular. Estos ejercicios podrían incluir:  Actividades aeróbicas de bajo impacto, (como caminar), ejercicios de rango de movimiento para la flexibilidad, y ejercicios de fortaleza para el tono muscular.

 

Te recomendamos que a sigas los consejos de tu profesional sanitario y que incluyas en tu día a día una capsula de Membraflex, el complemento alimenticio hecho 100% de membrana de huevo en alta concentración (500mg), que incluye colágeno, acido hialurónico, glucosamina y sulfato de condroitina, y elastina, para ayudarte a proteger y recuperar el movimiento de tus articulaciones en solo un mes.

 

artrosis-1100x400

Deja un comentario